Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Naditud

Naditud:

Emprender una busca condenada al fracaso. La esencia de aquello que no llega a ser siquiera vacío.

Búsqueda

Categorías

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Modificado por Carla C.
Online gracias a Bitacoras.com

Viernes, 24 de octubre de 2008

Palabras equivocadas

Cuando era chica ponía un esfuerzo especial en hablar correctamente. De esta forma pude corregir errores comunes, pero por otra parte encontré otros errores, no en MI forma de hablar, sino en el idioma. Esto es, ciertas palabras, en su versión correcta, no lo eran para nada. Estaban mal de entrada. Mal concebidas. Mal terminadas.

Un caso concreto es la palabra pánico. Pánico está mal. Suena a ténico. A dotor. A pinic. A otubre. ¿Se entiende? La palabra BIEN escrita, BIEN dicha, BIEN diseñada de pe a pa, es pácnico. Esta es la palabra que, según recuerdo, peor concebida me sonó siempre, y desde hace más tiempo.Tengola imagen de estar en segundo grado, con mi guardapolvo blanco, y ya estar pensando en esto, en esta precisa palabra, preguntándome si los adultos (que, para mí, eran quienes disponían --en alguna logia extraña-- cómo debían ser las palabras de nuestro idioma) estaban algo locos, o si no se habían dado cuenta y así dejaron pasar este evidente error. 

Alguien podría contraatacar con mecánico o botánico, que no suenan mal. No vale. No pienso explicarlo ahora, pero NO VALE.

Otra palabra mal diseñada es lumpen. No sé bien cómo debiera ser, pero lo que sí sé es que lumpen es un verbo conjugado (infinitivo: lumpar). Algo así como un "No me lumpen, che, ¿no ven que estoy laburando?". O un "¡Ojalá te lumpen bien lumpado, paparulo!".

Por: Carla Conailly
General | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009