Emprender una busca condenada al fracaso. La esencia de aquello que no llega a ser siquiera vacío.
Diseñado por Studio.st
Modificado por Carla C.
Online gracias a Bitacoras.com
Jueves, 10 de noviembre de 2005
"¿Qué comés, mamaza? ¿Bulones, comés?". El ingenio popular argentino no tiene límites. Que te voy a romper tal cosa o que te voy a romper tal otra. Que si te agarro te parto. Que haceme ésto o lo otro. Uy, uy, uy. No creo que estén esperando que a propuestas como esas una caiga rendida de amor o de excitación a sus pies. ¿Para qué lo dicen, entonces? Supongo que para dar asco. O para molestar, nomás. O para mostrar al mundo su cociente intelectual.
Algunos de estos tipos tienen cómplices que, parapetados desde algún refugio cercano al imbécil de rigor, se ríen y festejan la inteligente ocurrencia del australopitécido líder. Ya está. Son grandes de verdad. Los héroes del día.
--¿A que no sabés qué le dije hoy a una mina?-- le dirá el pseudoprimate en cuestión a un mozo de bar esa misma tarde o noche. --¡Le dije que la iba a partir al medio! Un dandy, el ñorse. Vamos a ir ya mismo a buscarlo por los cien barrios porteños (o las comunas que hayan quedado) a pedirle por favor que sí, que nos parta al medio, que por favor, que no podemos más de ganas, que... Por Dios, qué patéticas personitas... Algunos de estos tipos son incastigables de tan inimputables que son; pero otros... Otros... Je... Hay otros que llevan una vida "normal", que se despiertan, desayunan, le dan un beso a su mujercita y van a la oficina a laburar. En el camino le dicen a una señorita que le van a dejar el upite como un pochoclo. Se lo dicen más a lo bestia, incluso. Imagínense unas camaritas filmando a estos subnormales diciendo esas cosas y luego pasando esas escenas por televisión, para deleite de la mujercita y de la mamá del descerebrado.
Creo que tengo una buena idea para un programa de TV.
Por: Carla Conailly
General | Comentarios (0) | Referencias (0)